domingo, 24 de enero de 2010

Tu Beso

El beso de tu carne

Se ha llevado un trozo de mi piel.

Si quieres,

sólo si quieres,

quédate con él,

con su aroma que es el mío

y es tuyo

cada vez que lo quieras oler.

El beso de tu vientre

me arranca el alma con sudores,

pequeñas gotas de sal que me sujetan,

me hacen sediento,

sirviendo

y bebiendo

sorbos húmedos de tí.

Por eso al despedirnos

regálame tu beso,

llévate mi aroma

y mi alma,

yo me iré con sed,

para volver moribundo

a libar el néctar de tu piel.

Jonathan Andrés Sandoval Amaya

No hay comentarios:

Publicar un comentario